La prevención cardiovascular también se construye con cambios cotidianos en la alimentación. Una revisión publicada en European Heart Journal en septiembre de 2026 ha examinado los efectos del consumo de cereales integrales.
El análisis reunió 87 ensayos aleatorizados y encontró mejoras en distintos indicadores, entre ellos el peso, algunos valores de colesterol y la presión arterial. Los efectos fueron generalmente modestos y la confianza en la evidencia varió según el resultado.
Para varios indicadores, los mayores beneficios se observaron con cantidades de entre 60 y 100 gramos diarios de cereal integral en peso seco. Los autores advierten de que no puede establecerse una cantidad óptima definitiva para todas las personas.
Muchos ensayos fueron breves y evaluaron factores de riesgo, sin medir directamente infartos o ictus. El trabajo aporta respaldo a la incorporación de cereales integrales, manteniendo la prudencia sobre la magnitud y la duración de sus beneficios. Estudio original: European Heart Journal, 2026.